Las aventuras de Taribo West

Repasamos algunas de las anécdotas protagonizadas por el que fuera internacional absoluto por Nigeria.

En 1974, o eso dicen, nació en Port Harcourt el protagonista de nuestro artículo, el bueno -y siempre extravagante en lo que a moda capilar respecta- de Taribo West. El que fuera defensa internacional absoluto por Los Águilas se crió en una de las ciudades del país con mayor peso en la industria pesquera y portuaria, siendo actualmente una de las principales potencias petroleras del delta del Níger.

Allí, en la que años más tarde se convertiría de manera temporal en la Capital Mundial del Libro tras suceder a Bangkok, dio sus primeros pasos en el balompié, un deporte que le daría infinidad de alegrías tanto a nivel nacional como internacional y del que de una forma u otra se convertiría en leyenda.

SUS PRIMEROS PASOS

A comienzos de la década de los noventa inició su particular aventura en el Julius Berger, un conocido equipo que competía en la máxima categoría del fútbol nacional y que apenas tenía un par de décadas de antigüedad. Su desempeño por aquel entonces no pasó desapercibido para los ojeadores del AJ Auxerre francés, quienes bien pronto le presentaron una oferta formal y decidieron incorporarlo a sus filas en vista de su tremendo potencial.

West, en sus inicios con el AJ Auxerre.

Fue con el club galo con quien dio un salto cualitativo y accedió, al igual que otros tantos jugadores africanos, al fútbol europeo. El conjunto del sureste de París estaba rindiendo a un enorme nivel, algo que le permitió alzarse con el título de campeón copero en 1994 para dos años después, ya en 1996, cosechar un histórico doblete tras repetir trofeo y sumar a este el título liguero.

Ese mismo verano la racha continuó. Junto a los Jay-Jay Okocha o Kanu -entre otros- el combinado nacional nigeriano, bajo las órdenes de Jo Bonfrere, consiguió imponerse en la final por la medalla de oro olímpica a la Argentina de Hernán Crespo, el máximo goleador del evento con seis dianas. De ese modo el conjunto africano sustituyó a la inolvidable selección española que cuatro años antes, y ante el asombro de muchos, había alcanzado la gloria en los JJOO de Barcelona 92.

Un físico imponente.

NUEVOS RETOS

En 1997, y ya en condición de joven promesa, le llegó a Taribo la oportunidad de probar el Calcio, una de las ligas en alza por aquel entonces. El Inter de Milán, histórico del balompié italiano y que había reventado el mercado con la contratación de un joven Ronaldo Nazário así como la de un prometedor mediapunta uruguayo que respondía al nombre de Álvaro Recoba, decidió incorporarlo a sus filas.

Su aventura en el conjunto neroazurro llegó a su fin un par de temporadas después cuando en el mercado invernal de 1999 el AC Milán oficializó su contratación, pasando a formar parte del selecto grupo que ha defendido ambas elásticas y donde aseguró haber sufrido racismo por parte de la archiconocida mafia italiana. Aún así, el bueno de Taribo se resistía a abandonar Milán, esa urbe en la que se respira fútbol por los cuatro costados.

Una aventura, la del AC Milán, ciertamente convulsa y para olvidar.

Su paso por el otro grande de la ciudad fue discreto y dio comienzo, sin él entonces saberlo, al declive de su carrera. De ahí, cesión al Derby County de por medio, dio el salto a la Bundesliga alemana para acabar sin equipo y posteriormente firmar por el Partizán de Belgrado, club en el que dejó huella tras un curioso suceso.

UNA GRAN INCÓGNITA

La carrera de Taribo iba poco a poco llegando a su fin hasta que de repente surgió la oportunidad de enrolarse en las filas del Partizán de Belgrado, equipo con quien en 2003 conquistaría la Superliga Serbia.

Fue allí cuando a la hora de oficializar su incorporación aseguró tener 28 años, dato que podría pasar desapercibido de no ser por unas declaraciones, años después, en las que el presidente de la entidad Zarko Zacevic aseguró que el jugador tenía 12 años más de los que en un primer momento les hizo creer.

Al conocer su verdadera edad no fuimos capaces de recriminarle nada debido al enorme nivel que mostraba sobre el césped. -Zarko Zacevic.

Esto causó gran conmoción en el panorama internacional y es que debemos tener en cuenta que formó parte de aquel elenco nigeriano que deslumbró al mundo en los JJOO de Atlanta 96, una competición en la que existen restricciones de edad para todos aquellos mayores de 23 años y que habría disputado ya entrado en la treintena.

EL COMIENZO DEL FIN

Anécdotas aparte, y tras un par de temporadas en que se le perdió el rastro, nuestro protagonista volvió a la práctica del balompié probando esta vez una nueva aventura en la cada día más querida liga qatarí. Tras una aparentemente poco exitosa temporada volvió a Europa para poco después regresar a la disciplina que le vio nacer, el Julius Berger.

En aquellos años el club de sus amores vivía una mala situación económicamente hablando. Taribo, media temporada después y quién sabe si fruto de aquel escenario, puso rumbo a Irán donde dos meses después acabó colgando las botas ya de manera definitiva.

En ese declive aún protagonizó grandes duelos, como el de la foto ante el siempre peligroso Alan Shearer.

MÍMAME A RONALDO

Muchas son las anécdotas que los compañeros de West han sacado a la luz. Entre ellas está el mes de vacaciones que se pegó tras contraer matrimonio, algo que justificó como tradición nacional ante las protestas de varios jugadores del Inter de Milán, incluido el “Pupi” Zanetti.

Pero sin duda, una de las más llamativas tuvo lugar en la temporada 1997/98 cuando coincidió con Ronaldo Nazario en la disciplina neroazurra. Según desveló Zé Elías, el preparador Gigi Simoni se vio obligado a suspender el entrenamiento de inmediato después de que el brasileño ridiculizase a Taribo regateándolo una y otra vez, algo que el nigeriano acabó tomándose con calma y que derivó en unas buenas risas.

West tuvo buenos compañeros de viaje a lo largo su trayectoria.

Y esta es, de manera más o menos resumida, la particular trayectoria del imponente defensa africano. Siempre nos quedará la duda de su edad y si esta fue la causa de su tan prematuro declive.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *