El Barça, de blanco.

Hoy en día resulta difícil imaginar a los culés luciendo así.

El F.C. Barcelona, por raro que pueda parecer, ha vestido de blanco a lo largo de su historia. Y en más de una ocasión. Cierto es que desde los 80’s ese color, tan característico del Real Madrid, parece haber sido vetado.

En el fútbol en blanco y negro, donde los campos embarrados y las botas oscuras eran los protagonistas, aquella gama cromática se convirtió en una opción muy recurrente. No sólo ayudaba en las escasas retransmisiones deportivas entonces existentes sino que también permitía diferenciar a ambos bandos cuando todo se teñía de color marrón.

Esas fueron las principales razones que motivaron al conjunto blaugrana -al igual que a otros muchos clubes del panorama nacional- a tomar el blanco como tono predominante en su segunda equipación. Algunos ejemplos son las visitas ligueras mediado el siglo al campo de Pasarón, cuando debían enfrentarse al Pontevedra. O cuando recibían al Levante en Las Corts, donde a pesar de su condición de local debían vestir con esa combinación alternativa, todo fuese por evitar excesos de equipaje a sus rivales.

En Europa, también fue usada. Prueba de ello es la final de la Copa Latina de 1952 donde se proclamarían campeones tras vencer por la mínima al Niza francés, debutante en el torneo. Hasta finales de la década de los 70’s, los culés repetirían puesta en escena en casi una decena de ocasiones. El Ispwich Town, un 7 de marzo de 1979, fue el último equipo que se enfrentó a esa poco habitual elástica.

Desde ese momento, el color blanco parece haber sido prohibido en el club catalán. Hay muchas hipótesis en torno a esta misteriosa censura, aunque hoy en día nada ha sido confirmado. Las malas lenguas hablan de que aquella indumentaria generó cierto malestar entre los aficionados culés, quienes pensaban que el club de sus amores buscaba parecerse al eterno rival.

Ladislao Kubala, Luis Suárez -el único Balón de Oro español-, o Johan Cruyff son algunas de las leyendas blaugranas que se ataviaron con la casaca blanca. Una historia, cuanto menos, interesante.

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